El Laboratorio de Investigación en Resonancia y Expresión de la Naturaleza explora diversas señales que se manifiestan en la Tierra, y mediante la invención de instrumentos y lenguajes busca formas de encuentro y comunicación con los seres que la habitan, sin implicar en ello ninguna forma de intrusión, domesticación, explotación o dominio.
En su práctica, el Laboratorio privilegia la imaginación, la fantasía y el asombro. Busca preservar lo que es propio y originario de la tierra desde el acompañamiento y la contemplación de sus manifestaciones, sin necesidad de descifrarlas, dotarlas de atributos o adueñarse de ellas.
Es un proyecto fundado por Ariel Guzik en 1990

La visión del Laboratorio responde a una íntima y apremiante necesidad de propiciar el reencantamiento del mundo, mediante mecanismos de resonancia que conlleven a la ensoñación y al cuidado de la tierra y sus criaturas.
Su misión se centra en la búsqueda de lenguajes y formas de expresión que trasciendan las barreras entre especies e inspiren y promuevan la restauración de la trama que nos unifica como seres vivos.

El laboratorio valora las señales por encima de la información y privilegia las expresiones sutiles por encima de las manifestaciones estridentes. Desde el estudio de la resonancia como fenómeno fundamental, explora la naturaleza del sonido, la electricidad, el magnetismo, el caos y el tiempo, así como las señales del mar, el viento, las nubes y el sol. También investiga los movimientos micro-sísmicos, las oscilaciones electromagnéticas de la tierra y las radiofrecuencias del espacio exterior. De manera especial explora las manifestaciones y expresiones de los seres vivos que habitan el planeta y busca formas de comunicación con ellos.